Si está buscando un piso en venta puede que haya encontrado algunas ofertas con un precio bastante menor de la media del mercado y que están señalados como nuda propiedad. Pero, ¿qué significa esto?

La nuda propiedad significa que la vivienda que está comprando está actualmente habitada. Lo que más solemos ver es que los dueños de esos pisos son personas mayores que quieren seguir con ellos pero obteniendo una rentabilidad.

Entonces nos encontramos con la pregunta de cómo se puede ser dueño de un piso sin poder habitarlo. La respuesta está en que la propiedad de una vivienda tiene dos partes diferentes: la nuda propiedad y el usufructo vitalicio.

La nuda propiedad sería el derecho a ser dueño del piso, mientras que el usufructo es el derecho a usarlo y vivir en él.

Cómo la nuda propiedad afecta al comprador del piso

Si quiere comprar un piso adquiriendo una nuda propiedad solo va a tener la propiedad. No podrá habitar ese piso, ya que el usufructo seguirá siendo del propietario hasta su defunción.

Esta actividad ha ido aumentando de popularidad en los últimos años gracias a que se pueden conseguir viviendas con unos precios bastante menores de los que tiene el mercado. Se pueden conseguir rebajas entre un 30% y un 50% sobre el precio de mercado.

Aunque ahora mismo no pueda vivir en su nuevo piso, esto realmente es una inversión a futuro. Además de pagar la vivienda también tendrá que pagar el notario, el registro y los impuestos. Por otro lado, cuando se haya extinguido el usufructo tendrá que pagar nuevos gastos de registro impuestos para la compra completa del piso. El propietario sí que tiene derecho a vender su nueva propiedad si necesita dinero, siempre respetando el usufructo.

Cómo la nuda propiedad afecta al vendedor del piso

Para vender la nuda propiedad se sigue un proceso similar al de la venta habitual de un piso, con el servicio de nuestra agencia inmobiliaria April-E. Como hemos señalado, la principal ventaja que tiene el vendedor es que puede conseguir dinero al momento sin tener que dejar de vivir en su piso.

Si el usufructuario en algún momento no va a vivir en la vivienda puede ponerla en alquiler sin el permiso del nudo propietario. Algunas desventajas son que no dejará ese inmueble como patrimonio familiar y que el vendedor tiene que pagar el gasto de liquidar la plusvalía municipal.

Para realizar todas estas gestiones relacionadas con la nuda propiedad y el usufructo vitalicio, cuente con nuestra inmobiliaria en el Rincón de la Victoria. Tenemos una gran experiencia en este sector y muchos clientes satisfechos con nuestro servicio de alta calidad. Contacte con April-E para más información.